Los Zetas trabajaron con libanés vinculado a Hezbolá, afirma EE.UU.

Hombres cargan cajas de productos contrabandos en las calles polvorientas de Ciudad del Este, Paraguay, considerada como un centro de actividades del Hezbollah en América Latina.
El cártel de Los Zetas ha colaborado durante años con un libanés que mantiene lazos con el militante grupo chiíta de Medio Oriente, Hezbolá, según autoridades federales estadounidenses.
Ayman Joumaa, de 47 años, ha coordinado envíos de cocaína y ha blanqueado dinero para el cártel, señalaron las autoridades estadounidenses. Joumaa, también conocido como "Junior", fue acusado por un gran jurado federal en Alexandria, Virginia, el 23 de noviembre, indicaron funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos, el cual publicó los detalles de la acusación el 13 de diciembre.
Joumaa es acusado de conspirar para distribuir 5kg o más de cocaína y de conspirar para realizar lavado de dinero, señalaron autoridades de justicia de Estados Unidos; si es condenado por estos cargos, enfrenta una pena máxima de cadena perpetua.
¿Un signo de actividad iraní en América Latina?
Un vínculo entre Hezbolá y Los Zetas podría tener profundas implicancias políticas para México, Estados Unidos e Irán, dijeron algunos analistas. Dicha conexión podría significar el comienzo de una mayor influencia de Irán en América Latina. Irán es una nación de chiítas supuestamente en busca de alcanzar capacidad de construir armas nucleares.
No se cree que Joumaa esté en custodia y se desconoce su exacto paradero. El New York Times dice que lo llamó en Beirut pero no se pudo comunicar con él.
La acusación alega que Joumaa mantiene vínculos con Medellín, Colombia, la otrora capital mundial de la cocaína. También vincula públicamente la actividad del cártel mexicano con un importante banco de Beirut. Autoridades de Estados Unidos sospechan que el banco simpatiza con las actividades de Hezbolá.
"El dinero alimenta el tráfico de drogas y el Sr. Joumaa supuestamente está en el centro de todo esto: trabaja con quienes producen la mayoría de la cocaína del mundo, a fin de que la droga llegue de forma segura a manos de los cárteles mexicanos y luego mueve cientos de millones de ganancias por todo el mundo de manera que el dinero no pueda ser rastreado hasta ellos en Colombia", sostiene el Fiscal de Estados Unidos Neil H. MacBride, cuyo territorio incluye el distrito oriental de Virgnia.
"Las redes de delincuencia organizada no conocen fronteras y los organismos de seguridad de EE.UU. tampoco. Mi oficina tiene una larga tradición de lucha contra crímenes internacionales que ocurren en nuestro distrito y este caso es otro ejemplo de que ahora estamos llevando agresivamente la lucha al extranjero”, afirmó MacBride el martes.
La administradora de la Agencia Federal Antidrogas (DEA) de EE.UU., Michele Leonhart, piensa de igual manera.
"Ayman Joumaa está acusado de facilitar los envíos de grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos, así como del lavado de las ganancias por todo el mundo", expresó Leonhart. "Según información de distintas fuentes, sus supuestas actividades de envío de drogas y lavado de dinero facilitan las operaciones de numerosas organizaciones mundiales de narcotráfico, incluidas las actividades criminales del cártel mexicano Los Zetas. La DEA y nuestros socios continuarán exponiendo y desmantelando estas redes en todo el mundo".
En enero, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos señaló a Joumaa como un capo de las drogas según las disposiciones de la ley conocida informalmente como la "Ley Kingpin". En ese momento, las autoridades estadounidenses describieron las presuntas actividades de contrabando y blanqueo de dinero de Joumaa en Europa, África y América del Sur.
Una larga asociación con Los Zetas
Pero la acusación detalla su supuesta profunda participación en actividades delictivas transnacionales mexicanas y de Los Zetas.
Por ejemplo, en la acusación se afirma que Joumaa coordinó el contrabando de al menos 85 toneladas de cocaína colombiana a través de México en alianza con Los Zetas. Entre 1997 y 2010, según los cargos de la acusación, Joumaa blanqueó cientos de millones de dólares en ganancias de Los Zetas.
La acusación no menciona específicamente a Hezbolá, pero autoridades de Estados Unidos dijeron que las evidencias apuntan a una conexión indirecta entre el grupo terrorista de Medio Oriente y la empresa criminal transnacional mexicana, y quizás la evidencia más fuerte de esa conexión es el banco con sede en Beirut con presencia canadiense llamado el Lebanese Canadian Bank.
En febrero, el Tesoro invocó una disposición poco usada de la Ley Patriota de Estados Unidos, creada tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, para declarar al Banco como una institución con "asuntos principalmente de lavado de dinero". Esta declaración hace que el banco esté fuera de límites para otras instituciones financieras de Estados Unidos.
Tras el anuncio de la acusación contra Joumaa se ha señalado que no es la primera vez que autoridades de Estados Unidos alegan conexiones entre figuras de Medio Oriente y los cárteles mexicanos. En octubre, las autoridades del país detuvieron a un iraní-estadounidense acusado de intentar reclutar sicarios del cártel mexicano para asesinar a un diplomático saudí en nombre de Irán.
Se considera que grupo terroristas y cárteles trabajan juntos
"Grupos muy poderosos de tráfico de personas y de organizaciones terroristas se están uniendo", expresó ante un Comité del Congreso el exadministrador de la DEA de Estados Unidos, Michael Braun, en una audiencia el 13 de octubre sobre la trama del presunto asesinato. Autoridades de Estados Unidos dijeron que están preocupados de que Hezbolá pueda compartir conocimientos acerca de cómo construir bombas sofisticadas con Los Zetas. Hezbolá también es conocido por su experiencia en la construcción de túneles: una herramienta clave empleada por los cárteles mexicanos para traficar drogas a Estados Unidos.
Durante mucho tiempo Hezbolá ha sido considerado como una organización terrorista por Estados Unidos y se le acusa de varios ataques de alto perfil contra instalaciones de EE.UU. en las últimas décadas. El asalto más notorio vinculado Hezbolá fue el atentado suicida de 1983 contra la embajada estadounidense en Beirut, en el que murieron 60 personas, entre ellas decenas de Marines de Estados Unidos.
Hezbolá libró una sangrienta guerra contra Israel en 2006. Desde entonces, el brazo político del grupo ha realizado esfuerzos crecientes para aparecer como una facción política legítima del gobierno libanés, pero el New York Times informó esta semana que la misma guerra contra Israel podría haber alentado a Hezbolá a aumentar su actividad criminal en América Latina, con el fin de ayudar a financiar los esfuerzos políticos.del grupo.
Joumaa parece ser un eslabón importante de esta conexión. Se dice que el ciudadano libanés habla español con fluidez y se cree que vivió en Colombia hasta hace unos 11 años cuando regresó a su nativo Líbano para escapar del creciente control de las autoridades.


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