Colombia: rebeldes del ELN unen fuerzas con las FARC
![El jefe militar del Ejercito de Liberación Nacional de Colombia (ELN), Antonio Garcia, en una conferencia de paz en La Habana, en febrero 2006. [Reuters/Enrique de la Osa]](/images/shared/images/2012/01/23/ELNAP.jpg)
El jefe militar del Ejercito de Liberación Nacional de Colombia (ELN), Antonio Garcia, en una conferencia de paz en La Habana, en febrero 2006. [Reuters/Enrique de la Osa]
BOGOTÁ - En la mayoría de los países, una insurgencia comunista que ha sobrevivido casi medio siglo constituiría una inquietante amenaza para la seguridad nacional, pero la guerrilla del ELN de Colombia ha sido siempre algo de ocurrencia tardía.
Esto se debe a que las tropas del gobierno colombiano han pasado décadas luchando contra enemigos más grandes y aparentemente más peligrosos, pero eso no quiere decir que el ELN (Ejército de Liberación Nacional) haya dejado de ser una amenaza.
El ELN se asoció recientemente con las FARC de Colombia, el mayor ejército guerrillero el país, así como con organizaciones de narcotráfico, a fin de llevar a cabo ataques y llenar sus arcas de guerra. Estas alianzas podrían significar un aire rejuvenecedor para el debilitado ELN.
"Tras una pronunciada y rápida caída en la década de 1990, el ELN se volvió en gran medida irrelevante", afirmó Jeremy McDermott, codirector de Insight Crime, un centro de estudios colombiano. "Pero una repentina subida en los niveles estimados de tropas rebeldes, así como un repunte en las acciones militares relacionadas con sus nuevas fuentes de financiamiento, comienza a cambiar esta percepción".
Otros analistas insisten en que el ELN se mantiene en la antesala de su desaparición y se ha visto obligado a realizar estas nuevas alianzas como una cuestión de supervivencia. Afirman que el ELN está siendo básicamente engullido por las FARC, a la vez que su participación en el narcotráfico, actividad que el ejército rebelde originalmente repudiaba, perjudica aún más su reputación.
"Política y militarmente, el ELN es insignificante", afirmó Otty Patiño, miembro fundador del grupo guerrillero M-19 que se desarmó en 1990. "Dentro de la población colombiana, el ELN no tiene ningún significado, mientras que su participación en el tráfico de drogas ha sido moralmente degradante para el movimiento".
ELN enraizado en la ‘teología de la liberación’
El ELN fue fundado en 1964 por estudiantes universitarios inspirados por la revolución cubana y los sacerdotes católicos que propugnaban la teología de la liberación, doctrina de la Iglesia radical que define el derecho de los pobres a sublevarse contra sus opresores.
Como las FARC y el M-19, el ELN era uno más de los movimientos guerrilleros que surgieron en los años 1960 y 1970 en respuesta a la pobreza de Colombia y al entonces sistema político que excluía a los movimientos de izquierda.
Pero en lugar de unirse para formar una única y potente insurgencia que podría haber amenazado al gobierno de Bogotá, estos ejércitos rebeldes constantemente reñían por asuntos ideológicos y estratégicos, pasando gran parte de su tiempo luchando entre sí.
El ELN inicialmente luchó y fue casí aniquilado en 1974 por una operación del ejército colombiano que redujo al grupo guerrillero a unas pocas decenas de combatientes. Uno de los sobrevivientes fue Nicolás Rodríguez Bautista, alias Gabino, líder máximo del ELN, actualmente de 71 años.
Pero el ELN se reagrupó en medio del auge petrolero de Colombia en la década de 1980. Las compañías petroleras se vieron obligadas a entregar grandes sumas de dinero en pagos de extorsión al ELN a cambio de que se les permitiera explorar petróleo y operar en zonas controladas por la guerrilla. La falta de pago a menudo generaba bombardeos a oleoductos y otras infraestructuras petrolera.
ELN se dedica a los delitos violentos y al narcotráfico
El ELN es en gran medida un grupo autofinanciado a través de las ganancias por secuestro, extorsión y, ahora, tráfico de drogas. Debido a sus raíces religiosas y su deseo de forjar una identidad más limpia que las FARC, el ELN al principio evitaba el narcotráfico como "perjudicial para la humanidad". Sin embargo, el ELN justifica el secuestro de civiles por rescate convirtiéndos rápidamente en expertos en este delito.
En 1999, por ejemplo, el ELN secuestró un vuelo interno de aerolíneas Avianca, lo obligó a aterrizar en una pista clandestina en el norte de Colombia y secuestró a los pasajeros y a la tripulación. Ese mismo año, comandos del ELN también secuestraron a una congregación de una iglesia de 186 personas en la ciudad de Cali, en lo que se considera como el mayor secuestro en masa de Colombia.
Pero en la última década, el ELN ha sido arrasado por las fuerzas armadas colombianas, así como por escuadrones de la muerte paramilitares que se dedicaron a eliminar colaboradores civiles del grupo. Además, una guerra fratricida estalló con las FARC que intentaron apoderarse de reductos del ELN en Arauaca, Santander y otros departamentos.
En los últimos años, indicó el analista político Álvaro Jiménez de Bogotá, el ELN "ha estado en hibernación y se ha dedicado a la supervivencia".
Evitar la eliminación total ha significado dormir con el enemigo. Desde 2007, por ejemplo, el ELN se ha asociado con varias de las llamadas "bandas criminales", vástagos del narcotráfico de los grupos paramilitares que se desarmaron a mediados de los años 2000.
El ELN ha formado una alianza con un grupo llamado los Rastrojos en el suroeste del Cauca, según Insight Crime. A cambio de venderles a los Rastrojos base de coca, una forma de cocaína sin refinar, custodiar laboratorios de drogas y escoltar cargamentos a la costa del Pacífico, el ELN ha recibido dinero en efectivo, armas, municiones y equipos de comunicaciones. Esta alianza le ha permitido al ELN repeler los avances de las FARC en el Cauca.
Alianza entre FARC y ELN produce aumento en ataques terroristas
En diciembre de 2009, el ELN y las FARC anunciaron una alianza y cese del fuego a nivel nacional entre los dos grupos rebeldes, aunque la lucha continuó durante varios meses debido a la incapacidad de los líderes guerrilleros de imponer disciplina, afirmaron las autoridades.
McDermott sostuvo que la tregua ha permitido que los grupos dediquen más recursos a la lucha contra las tropas del gobierno, lo que ayuda a explicar el aumento de los ataques rebeldes en los dos últimos años.
"Los dos grupos guerrilleros se complementan mutuamente", señaló McDermott. "Las FARC son mejores en estrategia militar, formación de capacidad y aplicación de estos componentes en el campo de batalla. El ELN es mejor en infiltración política y la construcción de redes de colaboradores en ámbitos rurales y urbanos".
Los militares colombianos estiman que el año pasado el número de combatientes del ELN aumentó de 1.500 a 2 mil, aunque algunos analistas consideran estas cifras como infladas, y debido a la alianza con las FARC, es más difícil determinar el número de miembros del ELN.
¿Conversaciones de paz en un futuro próximo?
Pero incluso mientras se reorganiza, el ELN ha estado enviando mensajes al gobierno colombiano sobre conversaciones de paz. De hecho, el ELN se ha reunido en varias rondas de conversaciones, pero el esfuerzo más reciente en la Habana fracasó en 2007.
"Somos dignos e inclaudicables luchadores por una patria para todos", decía un mensaje de Navidad publicado el mes pasado en el sitio Web del ELN. El ELN busca "una paz auténtica que supere la injusticia y traiga democracia, soberanía y equidad social".
Algunos analistas sugieren que si el ELN de hecho se desarma a través de un proceso de paz, el grupo podría formar un partido político de izquierda, al igual que los rebeldes del M-19 tras su desmovilización en 1990. El exguerrillero del M-19, Gustavo Petro, asumió el cargo de alcalde de Bogotá en enero; este puesto a menudo ha sido utilizado como plataforma de lanzamiento para la Presidencia.
"El triunfo de Petro en Bogotá es un signo de que es posible que la izquierda alcance el poder a través del proceso democrático", señaló Daniel Garcia-Peña, excomisionado para la paz del gobierno colombiano.
El analista político de Bogotá, Luis Eduardo Celis, dijo que los más importantes comandantes del ELN ya no apoyan la lucha armada pero que no están dispuestos a formar parte de un proceso de paz si esto significa una rendición total. Por su parte, el presidente Juan Manuel Santos dijo el mes pasado que el punto de partida para nuevas conversaciones debe ser un cese al fuego y la liberación de todos los rehenes en poder del ELN.
"La sociedad colombiana no quiere un proceso de paz con el ELN porque cree que no hay nada que negociar", afirmó el analista Jiménez. Para la mayoría de los colombianos, señaló, "las conversaciones de paz tienen poco sentido si el ELN ha sido derrotado".


Comentarios
Las farc le han hecho mucho daño a su pais...Practicamente tienen un ejercito, conformado por hombres que fueron niños secuestrados..Han asesinado miles de ciudadanos inocentes. Han sido salvajes en el trato a secuestrados, son practicamente un numeroso grupo de hombres dedicados al narcotrafico, no tienen ningun respaldo popular, ni simpatia internacional. No les queda mas que abandonar lasa armas..Y no lo hacen porq el cartel de drogas lo maneja la cupula de las farc..
hernan on 24/01/2012 at 05:35PM